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ahorr.ai · Glosario

Caldera de condensación: alta eficiencia en calefacción a gas

ahorr.aiLinkedIn·Auditor forense de facturas energéticas (equipo editorial)

Definición

La caldera de condensación es una caldera de gas que recupera el calor de los humos antes de expulsarlos, condensando el vapor de agua que generan al quemar el combustible. Así aprovecha energía que una caldera normal tira por el tubo de escape y alcanza rendimientos del 104-109% sobre el poder calorífico inferior (PCI), frente al 75-92% de los modelos antiguos.

Transparencia y fuentes

Autoría, metodología y fuentes oficiales (para verificar).

Actualizado: 30 de mayo de 2026

Autoría

Equipo ahorr.ai

Auditoría energética (España)

Metodología orientada a decisión: separar coste fijo/variable, detectar extras y comparar opciones con números claros.

Metodología

  • Separamos coste fijo (potencia/término fijo), energía y cargos/impuestos.
  • Buscamos sobrecostes típicos: potencia sobredimensionada, servicios extra, lecturas estimadas.
  • Damos pasos accionables (qué tocar primero) con ejemplos orientativos, no promesas.
  • Enlazamos fuentes oficiales y marcamos lo que puede variar por comercializadora.

Información orientativa (España). Comprueba condiciones con tu comercializadora: precios, peajes, cargos e impuestos pueden variar.

Cómo funciona y por qué rinde tanto

Una caldera convencional suelta los humos a 150-200 °C, con su calor desperdiciado. La de condensación los enfría por debajo de los 56 °C (el punto de rocío), de modo que el vapor de agua se condensa y libera el calor latente que llevaba dentro. Ese gotero ligeramente ácido se va por un sifón al desagüe. Al recuperar esa energía, el rendimiento se acerca al poder calorífico superior (PCS) del gas, de ahí las cifras por encima del 100% sobre PCI.

  • Rendimiento estacional típico: 92-94% sobre PCS (104-109% sobre PCI).
  • Funciona mejor con agua de retorno por debajo de 55 °C (emisores de baja temperatura).
  • Vale para gas natural, GLP (butano/propano) y biogás.
  • Necesita un desagüe cerca para evacuar el condensado.

Cuánto ahorra frente a una caldera antigua

El ahorro depende de cómo y cuánto calientes, pero suele rondar el 20-30% de gas frente a una caldera atmosférica vieja (rendimiento 75-85%) y el 10-15% frente a una estanca moderna sin condensación (89-92%). En una vivienda media española que gasta unos 12.000 kWh/año de gas, eso son entre 150 y 300 € menos al año solo por cambiar el equipo. Es una estimación: tu factura manda.

  • Frente a atmosférica antigua: -20% a -30% de gas.
  • Frente a estanca sin condensación: -10% a -15%.
  • Frente a calefacción eléctrica directa: gana la caldera de condensación.
  • Frente a aerotermia: pierde en coste por kWh térmico en la mayoría de casos.

Precios y normativa en España

Desde el 26 de septiembre de 2015, el Reglamento UE 813/2013 (etiquetado ErP) solo permite vender calderas de clase A, es decir, de condensación: las antiguas atmosféricas ya no se fabrican. Un equipo residencial de 24-30 kW cuesta unos 1.200-2.200 € solo el aparato, y 1.500-3.000 € llave en mano con instalación. Si va dentro de una obra de rehabilitación de la vivienda, suele aplicarse el IVA reducido del 10% en lugar del 21%. Confirma siempre el tipo de IVA con tu instalador.

  • Solo se venden calderas clase A (condensación) desde 2015.
  • Aparato: 1.200-2.200 €. Llave en mano: 1.500-3.000 € (ejemplo orientativo).
  • IVA del 10% si forma parte de una obra de rehabilitación.
  • Revisión anual obligatoria por instalador autorizado.

Condensación o aerotermia: cuál te conviene

La condensación es lo más eficiente dentro del mundo del gas, pero la aerotermia la supera en coste de funcionamiento: un equipo de aerotermia con COP 4 entrega 4 kWh de calor por cada kWh eléctrico, mientras la caldera se queda en torno a 1,05 kWh por kWh de gas. La elección real depende de tres cosas: si tienes gas en el edificio, qué emisores tienes (radiadores de alta temperatura o suelo radiante de baja) y si quieres ir hacia una calefacción sin combustión. Con radiadores viejos y gas ya instalado, la condensación suele ser el cambio más rápido y barato; en obra nueva o reforma a fondo con suelo radiante, la aerotermia gana terreno.

Caso real: una pescadería en Vigo cambia la caldera del piso de arriba

Marisol regenta una pescadería en Vigo y vive en el piso de encima, donde tenía una caldera atmosférica de gas natural de 2003. La calefacción y el agua caliente le costaban una fortuna en invierno gallego, y el técnico le avisó de que la pieza ya ni se fabricaba. Sustituyó el equipo por una caldera de condensación de 24 kW dentro de una pequeña reforma del baño, así que le aplicaron el IVA del 10%. El giro: el primer recibo no bajó casi nada, porque seguía teniendo los radiadores a 70 °C. Al ajustar la temperatura de impulsión a 55 °C, la condensación empezó a trabajar de verdad.

  • Consumo previo de gas: unos 13.500 kWh/año con caldera atmosférica de 2003.
  • Ahorro tras bajar la temperatura de los radiadores: en torno al 24% de gas, unos 240 €/año (estimación).
  • Instalación llave en mano: 2.100 € con IVA al 10% por ir en obra de rehabilitación.
  • Lección: la caldera nueva solo rinde si bajas la temperatura de impulsión.

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Preguntas frecuentes

Casi siempre sí, pero necesita un desagüe cerca para el condensado y una salida estanca de humos. En edificios antiguos eso puede obligar a pequeñas obras de adaptación, así que pídele al instalador que lo revise antes de comprarla.
No. Con suelo radiante (35-45 °C) condensa casi siempre y roza el 108%. Con radiadores convencionales a 60-75 °C condensa menos y baja al 95-100%. Bajar la temperatura de impulsión es lo que activa de verdad el ahorro.
Una revisión anual por instalador autorizado, limpieza del sifón de condensados y verificación de la combustión. Suele costar entre 80 y 120 € al año, según la zona y el contrato de mantenimiento.
Reduce el consumo de gas en kWh, no el precio del kWh. Si la tarifa es cara, conviene revisarla aparte. Mira tu consumo anual en la factura y compara: el equipo nuevo ahorra energía, pero la tarifa decide cuánto vale cada kWh.

Avisos

  • Información orientativa para España. El rendimiento y el ahorro reales dependen de los emisores, la temperatura de impulsión y el estado de la instalación. Las calderas de condensación cumplen el Reglamento UE 813/2013 (etiquetado ErP). Confirma precios e IVA con tu instalador y tu consumo en kWh con tu factura.