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ahorr.ai · Glosario

¿Qué es una tarifa de energía?

ahorr.aiLinkedIn·Auditor forense de facturas energéticas (equipo editorial)

Definición

Una tarifa de energía es el conjunto de precios y condiciones con que una comercializadora te cobra la luz o el gas: lo que pagas por la potencia contratada, lo que pagas por cada kWh que consumes y los servicios o impuestos que se suman. Define, en la práctica, cuánto te cuesta el suministro cada mes.

Transparencia y fuentes

Autoría, metodología y fuentes oficiales (para verificar).

Actualizado: 30 de mayo de 2026

Autoría

Equipo ahorr.ai

Auditoría energética (España)

Metodología orientada a decisión: separar coste fijo/variable, detectar extras y comparar opciones con números claros.

Metodología

  • Separamos coste fijo (potencia/término fijo), energía y cargos/impuestos.
  • Buscamos sobrecostes típicos: potencia sobredimensionada, servicios extra, lecturas estimadas.
  • Damos pasos accionables (qué tocar primero) con ejemplos orientativos, no promesas.
  • Enlazamos fuentes oficiales y marcamos lo que puede variar por comercializadora.

Información orientativa (España). Comprueba condiciones con tu comercializadora: precios, peajes, cargos e impuestos pueden variar.

Las dos partes de toda tarifa: potencia y energía

Cualquier tarifa de luz se apoya en dos columnas. El término de potencia es un coste fijo: pagas por tener disponibles unos kilovatios (kW) aunque no enciendas nada, y se factura por kW al día. El término de energía es variable: pagas por cada kWh que mide tu contador. En gas el esquema es parecido (un fijo mensual más un variable por kWh). Entender esta separación es lo primero, porque la mitad de los sobrecostes vienen del término fijo, no del consumo.

  • Término de potencia: coste fijo por los kW contratados, lo gastes o no.
  • Término de energía: coste variable por los kWh que registra tu contador.
  • Si bajas consumo pero la factura apenas se mueve, suele ser cosa del término fijo.

Qué más se suma a la tarifa en tu factura

El precio de la tarifa no es lo único que pagas. Sobre potencia y energía se añaden conceptos regulados y los impuestos. A junio de 2026, en España la luz lleva un IVA del 21 % y el Impuesto Especial de Electricidad (IEE) del 5,1127 %; el gas también va al 21 %. Además puede aparecer el alquiler del contador si no es de tu propiedad y, a veces, servicios contratados que se cuelan en la cuota. Conviene mirar línea a línea qué es regulado (igual en todas las compañías) y qué pone tu comercializadora.

  • Impuestos (junio 2026): IVA 21 % y IEE 5,1127 % en la luz; gas al 21 %.
  • Alquiler del contador: pequeño cargo mensual si el equipo no es tuyo.
  • Peajes y cargos: costes de red y políticas energéticas, iguales en todas las comercializadoras.

Tipos de tarifa de luz que puedes contratar

En España conviven el mercado regulado y el mercado libre, y de ahí salen los grandes tipos de tarifa. La regulada (PVPC) tiene un precio horario que marca el Estado y solo está disponible hasta 10 kW de potencia; desde el 1 de enero de 2026 su fórmula combina un 45 % de mercado diario y un 55 % de mercados a plazo, lo que suaviza los vaivenes. En el mercado libre cada comercializadora diseña su producto.

  • PVPC (regulada): precio que cambia cada hora, hasta 10 kW; útil si vigilas tu consumo.
  • Precio fijo (libre): pagas lo mismo por kWh todo el contrato; previsible, suele revisarse al año.
  • Indexada (libre): sigues el precio del mercado mayorista más un margen de gestión.
  • Por tramos horarios: el kWh cuesta distinto en punta, llano y valle.

Cómo influyen los periodos horarios (2.0TD)

La tarifa doméstica estándar es la 2.0TD, para potencias de hasta 15 kW. Reparte el día en tres tramos de energía con precios distintos: valle (lo más barato), llano y punta (lo más caro). De lunes a viernes, el valle va de 00:00 a 08:00; la punta cae en 10:00–14:00 y 18:00–22:00; el resto es llano. Fines de semana y festivos nacionales todo es valle. Saber esto cambia tu factura: poner lavadora o cargar el coche en valle cuesta bastante menos que en punta.

  • Valle (más barato): noche entre semana y todo el fin de semana y festivos.
  • Punta (más caro): 10:00–14:00 y 18:00–22:00 de lunes a viernes.
  • Mover consumos a valle reduce el término de energía sin renunciar a nada.

La letra pequeña que dispara el precio real

El gancho de una tarifa suele ser un descuento de bienvenida o un precio bajo el primer año. El coste real aparece después, en condiciones que conviene leer antes de firmar. Revisa la permanencia (y su penalización), si el descuento caduca a los doce meses, los servicios añadidos de mantenimiento que vienen marcados por defecto, y cómo se renueva la tarifa cuando termina la promoción. Una potencia contratada por encima de lo que usas también infla el fijo cada mes.

  • Permanencia: comprueba duración y cuánto cuesta romperla.
  • Descuentos con caducidad: mira qué precio queda cuando expira la promo.
  • Servicios de mantenimiento o "protección": a menudo son opcionales y suman euros al mes.
  • Potencia sobredimensionada: si nunca saltan los plomos, quizá pagas kW de más.

Cómo saber si tu tarifa te encaja

La mejor tarifa no existe en abstracto: depende de cuánta potencia necesitas de verdad, de a qué horas consumes y de tu tolerancia a que el precio varíe. El punto de partida es tu propia factura. Mira la potencia contratada, el precio del kWh por periodo y los conceptos fijos, y compáralos con tus hábitos reales. Una auditoría detecta en minutos si pagas potencia que no usas, kWh demasiado caros o servicios que no pediste.

  • Si pasas el día fuera: te puede compensar concentrar el gasto en valle.
  • Si no soportas sorpresas: una de precio fijo da estabilidad mes a mes.
  • Si vigilas el consumo: la PVPC o una indexada pueden salir más baratas.

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Preguntas frecuentes

La comercializadora es la empresa con la que firmas el contrato y que te emite la factura. La tarifa es el producto concreto que esa empresa te vende, con sus precios de potencia y energía y sus condiciones. Una misma comercializadora suele ofrecer varias tarifas distintas.
Depende de tu perfil. La fija paga siempre el mismo precio por kWh durante el contrato y da tranquilidad ante subidas del mercado. La indexada sigue el precio mayorista y suele salir más barata a largo plazo, pero el importe puede variar bastante de un mes a otro. Si no soportas sorpresas, fija; si vigilas el consumo y aceptas oscilaciones, indexada.
No siempre. La PVPC tiene un precio que cambia cada hora según el mercado, sin margen comercial, y desde 2026 su fórmula es menos volátil. Compensa a quien puede mover su consumo a las horas baratas. Quien consume sobre todo en horas punta puede pagar más que con una buena tarifa de precio fijo del mercado libre.
El suministro no se corta ni cambia la distribuidora: tu instalación y tu CUPS siguen igual. Cambiar de tarifa o de comercializadora es gratuito en sí mismo, pero revisa si tu contrato actual tiene permanencia, porque romperla antes de tiempo puede llevar una penalización.
A junio de 2026, la factura de luz incluye el IVA al 21 % y el Impuesto Especial de Electricidad (IEE) al 5,1127 %. El gas natural también va al 21 %. Estos porcentajes son iguales en todas las comercializadoras, así que no son lo que marca la diferencia de precio entre tarifas.
Mira tres cosas en tu factura: la potencia contratada (si nunca te saltan los plomos, quizá tienes de más), el precio del kWh por periodo y los conceptos fijos o servicios añadidos. Compáralos con tus hábitos. Una auditoría de la factura señala en minutos potencia sobredimensionada, kWh caros o servicios que no recuerdas haber pedido.

Avisos

  • Información orientativa para España, no asesoramiento contractual. Los impuestos citados (IVA 21 %, IEE 5,1127 %) corresponden a junio de 2026 y pueden cambiar; los precios y condiciones de cada tarifa varían según comercializadora. Verifica siempre las cifras en tu propia factura y en tu contrato.